CAPÍTULO PRIMERO: El bazar viviente.

Algo extraño ocurre en la ciudad de Caldera.

Los meses de invierno están próximos y a la ciudad empiezan a llegar las caravanas de mercaderes para establecerse durante la estación blanca.

Pero junto con los mercaderes también llegan los problemas y los mercenarios. Muchas personas extrañas se mueven entre los oscuros callejones de la ciudad, y los ladrones no tienen tiempo para estar ociosos.

Y aunque los ciudadanos de Caldera están acostumbrados a esta clase de sucesos, últimamente la ciudad se ha visto convulsionada por una larga e irresoluble cadena de secuestros.

Acaso no hay nadie que se atreva a hacer frente a las oscuras fuerzas que aterrorizan a los honrados ciudadanos de esta ciudad, o si los hay….

CAPÍTULO PRIMERO: Epílogo.

Al final los valerosos aventureros consiguieron llevar la luz de la verdad a las tinieblas tras las que se escondían todos los secuestro.

Quien les iba a decir, que bajo la urbe de Caldera no se escondía solo un volcán durmiente, sino una antigua fortaleza enana, desde las que un grupo de esclavistas lanzaban sus ataques en busca de nuevos esclavos con los que comerciar.

Por suerte, o por la gracia de los dioses, alcanzaron la victoria y liberaron a muchos de los secuestrados, aunque para el resto ya era tarde y solo las deidades saben cual fue el destino que corrieron.

Pero no todas las preguntas fueron contestadas y otras muchas más surgieron de esta aventura. ¿Cuales son las verdaderas intenciones del contemplador y quien era la mujer encapuchada que le acompañaba?¿Acaso en Caldera ocurre algo más de lo que se ve a simple vista?¿Estarán las autoridades implicadas en oscuras actividades?

Muchas preguntas esperan respuesta en esta ciudad, y el invierno no ha hecho más que comenzar…

CAPÍTULO SEGUNDO: La senda de Drakthar.

Poco es el tiempo que los habitantes de Caldera han disfrutado de la tranquilidad. Tras la cadena de secuestros ahora le sigue una ola de vandalismo, robos y destrozos, todo ello bajo el amparo de la noche y la niebla. Los culpables no son otros que una tribu de trasgos, pero la pregunta que se hacen todos es ¿de donde vienen?

Nuestros aventureros todavía no se han ganado el apelativo de héroes de Caldera, pero si que han atraído la suficiente atención sobre ellos para que las autoridades acudan en busca de su ayuda.

El trabajo parece fácil, encontrar el acceso por el que los trasgos entran en la ciudad, seguirlos hasta su cubil y acabar con ellos antes que la cosa vaya a más.

Sin embargo, no todo es lo que parece entre las brumas de la niebla y las sombras de la noche…

CAPÍTULO SEGUNDO: Epílogo.

La tenacidad y decisión de los aventureros ha vuelto a triunfar.

Gracias a la ayuda de una figura que se ocultaba en las sombras consiguieron encontrar la entrada a la madriguera de los trasgos. Estos se adentraban a la ciudad a través de los subterráneos que se comunicaban con un negocio de baños de un antiguo aventurero enano, que al parecer estaba bajo algún tipo de influjo o hechizo.

Con sudor, acero y sangre se abrieron paso por los pasillos, grutas y habitaciones que esas viles criaturas utilizaban como base de operaciones, para descubrir la terrible verdad sobre Drakthar, el osgo que acaudillaba a ese grupo de seres.

El encuentro fue duro, y cerca estuvo “La compañía del Grell”, como ahora se hacen llamar, de no salir con vida. Pero su habilidad y tesón bastó para poner en fuga a la criatura a la cual, tras un necesario descanso, ajusticiaron más tarde.

Con la muerte de Drakthar, el influjo que tenía sobre el antiguo aventurero enano y los trasgos terminó, y los pocos supervivientes de estos últimos se desperdigaron por las tierras cercanas.

Y así nuevamente regresa la paz a la ciudad de Caldera, la cual ya empieza a reconocer la valentía de “La compañía del Grell”. Aunque algunos de nuestros héroes se preguntan quienes son aquellos que los han ayudado en esta aventura, y que pedirán a cambio llegado el momento.

CAPÍTULO TERCERO: Estación de lluvias.

Han sido tiempos difíciles para los habitantes de Caldera, pero por fin un descanso aparece en el horizonte.

Pronto comenzarán las primeras lluvias y con ellas se iniciará el “Festival de la Inundación”, una festividad en la que la diversión, los licores y la música hacen acto de presencia en las calles y callejones de esta ciudad.

Muchas son los concursos y los eventos con los que divertir a los locales y a los foráneos, y nuestros héroes empiezan a cosechar las primeras mieles de sus éxitos. Pero parece que no todos admiran a “La compañía del Grell” y ciertos comentarios pretenden desmerecer sus logros conquistados.

Sin embargo nuevas nubes de tormenta se acercan y nuevamente nuestros aventureros deberán decidir si capear el temporal o correr en busca de refugio…

CAPÍTULO TERCERO: Epílogo.

Nuevamente la ciudad está a salvo, y todo gracias a “La compañía del Grell”.

Las torrenciales lluvias del invierno han llegado a Caldera, con una furia no vista desde hace varias décadas, y si no hubiera sido por nuestro intrépidos aventureros, y su incansable búsqueda de las varitas de control de agua, muchos hubieran perdido todo lo que tenían o lo que es aún peor, hubieran perecido en las inundaciones.

Aunque no todo es jolgorio y alegría en la ciudad del volcán. El templo de Tyr rinde honores a su antiguo líder, que pereció en el cumplimiento de su deber para con aquellos que moran en la urbe. Muchos son los que lo lloran y su recuerdo permanecerá durante muchos años.

Pero no solo las lluvias eran las amenazas que se cernían sobre Caldera, una célula de un culto, llamado “La Triada de Ébano”, ha sido eliminada de los túneles que recorren el durmiente volcán. Sus líderes han sido ajusticiados o apresados, a la espera que las autoridades locales dicten sentencia sobre sus actos en contra de la ciudad.

Y ahora, con la satisfacción del deber cumplido, y las recompensas recogidas de sus aventuras, “La compañía del Grell” espera poder tomarse un merecido descanso, con la esperanza que ninguna otra amenaza ronde a la ciudad…

CAPÍTULO CUARTO: La trayectoria de Zenith.

Las sorpresas siguen a nuestros aventureros allí por donde pasen, y aunque su último acto mas comentado no haya sido sobre una gesta en la que hayan salvado a la ciudad de un inminente desastre, muchas vidas se les debe a “La compañía del Grell” por haber detenido a una salvaje Mole sombría, surgida de las profundidades, en una concurrida calle de Caldera.

Corren buenos tiempos para nuestros bienhechores, y grandes señores de la ciudad solicitan sus servicios. Así pues, la nueva aventura de nuestra compañía, es la de descubrir el destino de un perdido campeón enano, antes que su padre perezca por la maldición de los mismísimos dioses. Acaso podrán llegar a tiempo o será demasiado tarde….

CAPÍTULO CUARTO: Epílogo.

Corren tiempos tristes para nuestros héroes. Puede que hayan conseguido su objetivo y rescatar al perdido Zenith Splintershield, de las garras de los kuo-toas, pero esta victoria les ha costado la vida de dos de sus compañeros. El bravo guerrero Marcus y el clérigo de Tyr Karazan, no consiguieron escapar a las defensas de la fortaleza de los hombres sapo.

Solo Shaelhendim, logró escapar y volver a Caldera, donde tras recuperarse del cansancio y de sus heridas, reclutó a otras dos aventureras, para que le ayudaran en el rescate de sus amigos y del enano Zenith. Por desgracia, llegaron demasiado tarde, y a pesar que consiguieron despejar la fortaleza kuo-toa de sus defensores, los antiguos miembros de “La Compañía del Grell”, ya había sido asesinados.

Las dudas recorren ahora las mentes del único superviviente de la vieja guardia, y de sus dos nuevas compañeras. ¿Que era exactamente Zenith para los kuo-toa? ¿Estaba, a caso, bajo los efectos de algún conjuro? ¿Se recuperará de su locura ahora que está bajo los atentos cuidados de su padre?

Muchas preguntas, en verdad, les aguardan a nuestros héroes.

Shackled City Malacitana

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